FUNDACIÓN AGRESTE promueve la concientización en el cuidado de nuestro hermoso planeta.

El cambio climático se define como un cambio estable y duradero en los patrones de clima en periodos de tiempo que van desde décadas hasta millones de años. Pueden ser cambios en las condiciones climáticas promedio o en la distribución de eventos en torno a ese promedio. Estos cambios puede estar limitados a una región específica, o bien pueden abarcar toda la superficie terrestre.

El término, es a veces utilizado específicamente a los cambios causados por la actividad humana, a diferencia de los causados por procesos naturales de la Tierra y el Sistema Solar; es por ello que el término Cambio Climático ha llegado a utilizarse para referirse al calentamiento global antropogénico, o sea, el aumento de las temperaturas por acción de los seres humanos.

Las variaciones climáticas que se están produciendo son la señal de la falta de conciencia, cuidado y uso sostenible de los bienes que los ecosistemas nos brindan. El calentamiento mundial de la atmósfera, un "sub-efecto" de la contaminación del aire, podría causar estragos en los organismos vivientes del mundo en las próximas décadas.

El incremento de los gases que causan el efecto invernadero en la atmósfera determinará un aumento de la temperatura del planeta comprendido entre 2° y 4° centígrados en el próximo siglo, con lo cual el nivel del mar aumentaría de uno a dos metros y muchas especies vegetales y animales se verán tremendamente afectadas, incluido el ser humano.

Cada aumento de la temperatura desplaza los límites de tolerancia de las especies terrestres unos 125 kms. hacia los polos o verticalmente. Muchas especies no estarán en condiciones de redistribuirse con suficiente rapidez como para adaptarse a los cambios, y es probable que se produzcan considerables alteraciones en la estructura y funcionamiento de los ecosistemas.

Si se cumplen las proyecciones, muchas de las islas del mundo quedarían completamente sumergidas produciéndose una destrucción total de su fauna y flora. Incluso las áreas protegidas, tales como parques naturales o reservas ecológicas, se verían sujetas a tensiones al deteriorarse las condiciones ambientales y no poder encontrar sus especies un hábitat adecuado en las zonas circundantes también perturbadas.

Una consecuencia directa del cambio climático en Argentina será, probablemente, una combinación de grandes tormentas con inundaciones en las zonas costeras y sequías en el interior del país. Esto ya está sucediendo. La mayor frecuencia de avisos de alerta meteorológico de los últimos tiempos, las inundaciones y fuertes tormentas, así como las graves sequías en las zonas más productivas del país, lo demuestran.