FUNDACIÓN AGRESTE comprende que el agua es un factor determinante en el desarrollo económico y social y, al mismo tiempo, cumple la función básica de mantener la integridad del entorno natural.

El agua es uno de los recursos naturales vitales, por lo que resulta necesario que los temas hídricos no sean tratados de forma aislada. Factores como los cambios demográficos y climáticos incrementan la presión sobre los recursos hídricos, por lo que el enfoque tradicional, fragmentado, ya no resulta válido y se hace imperativo la adopción de un enfoque holístico para la gestión del agua.

Éste es el fundamento del enfoque para la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos (GIRH), aceptado ahora internacionalmente como el camino hacia un desarrollo y gestión eficientes, equitativos y sostenibles de unos recursos hídricos cada vez más limitados y para abordar unas demandas en competición.

Aunque muchos de los elementos de la Gestión Integrada de Recursos Hídricos han estado presentes durante décadas, no fue hasta después de la Agenda 21 y de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible en 1992 en Río cuando el concepto fue objeto de profundos debates que incluían sus implicaciones en la práctica. La definición que da la Asociación Mundial para el Agua (GWP) de la GIRH es hoy la más aceptada: “La GIRH es un proceso que promueve la gestión y el desarrollo coordinados del agua, el suelo y los otros recursos relacionados, con el fin de maximizar los resultados económicos y el bienestar social de forma equitativa sin comprometer la sostenibilidad de los ecosistemas vitales”.

En argentina numerosas organizaciones trabajan en la promoción de la Gestión Integrada de Recursos Hídricos, las que han conformado el Foro Argentino del Agua y el Foro Nacional sobre Recursos Hídricos.