FUNDACIÓN AGRESTE entiende que el cambio climático es uno de los principales desafíos a afrontar por la humanidad, tanto desde sus causas como en sus consecuencias, en especial sobre las poblaciones más vulnerables.

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC) fue aprobada en la sede de Naciones Unidas el 9 de mayo de 1992, entrando en vigor en marzo de 1994, y desde entonces la han suscrito 196 países Parte. Se la  reconoce que es un documento «marco», es decir, un texto que debe enmendarse o desarrollarse con el tiempo para que los esfuerzos frente al calentamiento atmosférico y el cambio climático puedan orientarse mejor y ser más eficaces. La primera adición al tratado, el Protocolo de Kyoto, se aprobó en 1997.

Esta convención incorporó una línea muy importante de uno de los tratados multilaterales sobre medio ambiente que más éxito han tenido en toda la historia: el Protocolo de Montreal de 1987, en virtud de la cual los estados miembros están obligados a actuar en interés de la seguridad humana incluso a falta de certeza científica.

En el año 2007 el mundo tomó conciencia cierta de que el ser humano era el causante del cambio climático, de que éste definitivamente se estaba produciendo y de que el esfuerzo colectivo global realizado hasta entonces para mantener los gases de efecto invernadero a un nivel «seguro» era extremadamente insuficiente.

Fundación Agreste es miembro de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC) desde hace más de diez años, y  ha participado de numerosas reuniones presentando también iniciativas propias para la sensibilización masiva de la temática y el desarrollo de acciones en estrecha colaboración entre el sector privado, los gobiernos y la sociedad civil.